Resulta que puedo probar lacteos, pero poca cantidad. Los que más me afectan, son: la leche (solo puedo tomar menos de la mitad de 1 vaso), los yogures griegos, ya que llevan en su composición nata, además de leche, por lo tanto más riesgos, y el queso en lonchas. Los demás lácteos no me afectan tanto, puedo consumirlo en pequeñas cantidades y distribuidas en el día, nunca de una vez.
Ese era el motivo de la pérdida de peso, no la "supuesta anorexia" que creyó la doctora.
Es impresionante como etiquetan a las chicas jovenes delgadas, con anorexia, y en cambio no se molestan demasiado en preguntar posibles síntomas de otras patologías.
Ahora toca, recuperar peso, ya que sé donde está el problema.
La intolerancia a la lactosa, es es una afección de las microvellosidades intestinales debida a que el organismo produce poca o ninguna cantidad de la enzima lactasa, que deriva en una imposibilidad de metabolización de la lactosa (el «azúcar de la leche»).
De esta forma, cuando la ausencia de lactasa impide al organismo asimilar la lactosa, se produce un cuadro clínico que se manifiesta por dolor abdominal, diarrea y acumulación de gases en el tubo digestivo.
Los principales sintomas son:
- Cólicos abdominales
- Distensión abdominal
- Malabsorción
- Flatulencias (gases)
- Pérdida de peso
- Desnutrición
- Crecimiento lento (en niños)
- Diarrea
- Heces flotantes y con olor fétido
- Estreñimiento y defecación con ardor
- Erupciones cutáneas

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